La crónica de una desgracia anunciada


El pasado jueves en Barcelona hubo una brutal violación, ella sufrió la amputación de una oreja, presenta graves lesiones en el labio y la otra oreja, y tiene un brazo roto. Esta violación, como muchas otras, se podía haber evitado, si el delincuente hubiera sido encarcelado a tiempo.

Así fueron los días previos a la terrible violación de Drassanes: La crónica de una desgracia anunciada.

El día 29 de marzo el agresor sexual ataca con dos cuchillos a una pareja de guardias urbanos del Raval. Unas pocas horas en el calabozo y el agresor -en condición migratoria irregular- queda en libertad.

Tras unos días desaparecido, el 12 de abril roba cable eléctrico de una zona verde y vuelca varios contenedores cerca de la calle Robadors. Se convierte en la zona de operación del agresor. Ni siquiera hoy la policía sabe su nombre real.


El mismo 12 de abril provoca un primer incendio en la calle Robadors afectando a toda la finca de vecinos. Increpa a vecinos y agentes de la GUB. Los vecinos son desalojados por primera vez. Queda en libertad a las pocas horas.

El 13 de abril a las 6:00 provoca un gran incendio introduciendo un colchón en las papeleras mientras los vecinos dormían. Como consecuencia, y delante del pánico de los vecinos, los bomberos desalojan el edificio por segunda vez. A las 48 horas queda en libertad.

Ese mismo 13 de abril los vecinos recurren desesperados a las redes sociales dejando constancia de la peligrosidad del individuo al Ayuntamiento.




A estas alturas ha provocado:

- Tres incendios

- Acoso sexual

- Robo de cable

- Amenazas

- Agresión a GUB

- Destrozo mobiliario

La tarde del 13 de abril varios vecinos llaman personalmente a la regidora Gala Pin, para comunicarle la peligrosidad del individuo. Ella pasa de ellos.


El 15 de abril persigue y ataca con un palo a diferentes chicas en los alrededores del Museu Martítim. Varios vecinos denuncian que muestra sus genitales a las vecinas, que porta un arma blanca, que se masturba en público y que persigue a las prostitutas.


El 18 de abril -un día antes de la violación- vecinos de El Prat denuncian que estaba en el “mirador de los aviones” masturbándose en público.

El proceso de violencia culmina el 19 de abril, esa madrugada se produce la salvaje violación que termina con la vida destrozada de una vecina en el Museo Marítimo.


El 21 de abril una treintena de vecinos se manifiestan para reclamar más seguridad y condenar la terrible violación. No acude ninguna autoridad o medio.