Un comandante asume el liderazgo de Sudán


La noche del viernes marchas del pueblo sudanés eufóricamente gritaban: -¿Cuánto tiempo nos ha llevado derrocarlo? -¡Solo 2 días!". Así celebraban la dimisión del impopular líder de la junta militar, Ibn Auf, exministro del dictador derrocado.

Las iglesias católicas amanecieron este sábado dando campanadas, como celebración por la caída de Bashir y Auf. Durante décadas los cristianos han sido perseguidos por el régimen de Bashir y sus aliados fundamentalistas. En Sudán, de momento, rige la ley islámica Sharia.

Salah Abdullah, director del servicio secreto sudanés (en febrero se reunió con el Mossad israelí para estrechar vínculos), también ha dimitido, ante la «invitación» de los militares de bajo rango, que no le tienen en aprecio por su papel a la hora de reprimir la insurrección.

Abdel Fattah al-Burhan, comandante del ejército de tierra, es ahora el nuevo Jefe de Estado de Sudán. Al-Burhan se ha dirigido a su pueblo en un mensaje televisado, donde anunció una serie de medidas y compromisos.

 · Fin del toque de queda
· Se liberará a todos los 'presos políticos'
· Se protegerán los derechos humanos de acuerdo a los compromisos del país
· Se despedirá a todos los gobernadores puestos en el cargo por la ley de emergencia de Bashir
· Se hace una llamada al dialogo invitando a rebeldes, partidos y ONGs
· Se aplicará un alto el fuego en todo el territorio nacional
· Llama a los rebeldes a retomar las negociaciones de paz en nuevos términos
· Se forma consejo militar para garantizar la soberanía
· Se formará un gobierno civil de unidad nacional
· El consejo militar quiere devolver el poder a los civiles, pero habrá un periodo de transición de no más de dos años
· Se reestructurarán todas las instituciones del estado
· Compromiso total con la lucha contra la corrupción
· Se perseguirá a todos los implicados en la corrupción o en cualquier forma de daño realizado a la economía o la sociedad sudanesa así como a aquellos implicados en violaciones de DDHH

Por último hace un llamado a los políticos para que pongan los intereses nacionales por encima de todo.