Todas las comunidades, excepto Murcia, van oficialmente camino del suicidio demográfico


Todas las comunidades autónomas, menos Murcia, se encaminan hacia el “suicidio demográfico”, según un informe del Instituto de Política Familiar, que explica que en 11 de las 17 mueren más personas de las que nacen, la media de maternidad se sitúa en 31 años y la mitad no llega a 1,3 niños por mujer. Asturias, Canarias y Cantabria son las comunidades que ocupan los últimos lugares por sus peores indicadores demográficos, de natalidad, nupcialidad y de ayudas a la familia, indica el informe “Evolución de las familias en las Comunidades Autónomas 2019”, mientras que los mejores indicadores conjuntos se dan en Navarra, Murcia y País Vasco. El informe también revela que uno de cada cuatro nacimientos en Baleares, Cataluña y La Rioja son de madres extranjeras. Respecto a la evolución de la población, todas las comunidades, a excepción de la Región de Murcia, se han convertido en comunidades viejas: tienen más personas mayores que jóvenes. Once tienen crecimiento negativo (Galicia y Castilla y León son, con diferencia, las que tienen un índice mayor) y solo una de cada 8 personas son jóvenes en Asturias, Galicia y Castilla y León, y una de cada cuatro, mayor de 65 años. El estudio señala la inversión de la pirámide poblacional y alerta de que una de cada tres comunidades (en concreto, Asturias, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Cantabria y La Rioja) perderán población en los próximos 15 años y si se mantienen los datos, Canarias adelantará en población a Castilla y León y Baleares a Aragón. Para el presidente del IPF, “el déficit de ayudas a las familias está provocando que los indicadores de demografía, natalidad y nupcialidad se estén agravando”. El instituto recuerda que la mayoría o no dan ayudas directas (es el caso de Baleares) o si las dan las limitan por renta (Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Navarra y Valencia). Destaca que País Vasco es la comunidad que proporciona una mayor deducción fiscal por hijo en el IRPF.