El fascismo se hunde en Grecia


'Amanecer Dorado' echó el cierre a su sede principal en Atenas esta semana, ante la imposibilidad de pagar el alquiler. Semanas antes lo había hecho en su sede del Pireo, desde donde dirigieron su ascenso hasta convertirse en la tercera fuerza del Parlamento en 2012-2014 y el partido fascista con más apoyo de la historia de Grecia.

La clausura de sus sedes es solo el último escalón del hundimiento de Amanecer Dorado como formación política, ahogado por la falta de financiación, expulsado de la esfera política y mediática y con la soga al cuello de un macro proceso judicial contra sus principales líderes por asesinatos.

En la cúspide de su popularidad, 'Amanecer Dorado contaba' con el 10% de los votos y más de 70 oficinas locales en todo el país -al menos una en cada ciudad-. Publicaban el periódico-vocero 'Empros' (Adelante), con unas ventas de más de 7.500 ejemplares semanales.

Hoy, con ningún escaño en ninguna de las dos cámaras y con 300.000 votos menos, ni siquiera su página web está en funcionamiento.

Con la expulsión de la formación del Parlamento heleno, sus miembros han perdido no solo la inmunidad parlamentaria, sino una fuente de financiación clave. El resto de parlamentarios griegos votó para congelarles los fondos provenientes del estado, cortándole a la formación el grifo de algo más de un millón de euros anuales. Aparte, también se han quedado sin parte de los 4.000 euros de salario de sus eurodiputados en la cámara bruselense, que recibían mensualmente.


El oxígeno que la prensa les había ofrecido en el pasado también comenzó a escasear: los medios, que tras la agresión en directo de un líder de Amanecer Dorado a otro panelista lo pasearon de plató en plató, ofreciendo publicidad a su mensaje, han dejado de traerlos a sus programas. El personal técnico de la emisora estatal ERT se declaró en huelga para evitar cubrir sus mítines, y redes sociales como Facebook y Twitter bloquearon sus cuentas oficiales.