Auge y caída de la izquierda en Uruguay


El recuento de la Corte Electoral uruguaya dada la victoria por la mínima a Luis Lacalle Pou, del 'Partido Nacional', ​ una de las formaciones tradicionales del país que se autodefine como "liberal" y "nacionalista".


Así terminan 15 años de Gobierno del 'Frente Amplio', fundado en 1971 y con definición "progresista, democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista". 

Según las Naciones Unidas, Uruguay es el país de Iberoamérica con el nivel de alfabetización más alto. De acuerdo al estudio de la organización Transparencia Internacional, es el país iberoamericano con menor Índice de Percepción de Corrupción y el 23° en el mundo. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dice que es el tercer país de América del Sur con mayor Índice de Desarrollo Humano (IDH) y el 54º en el mundo. De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), es uno de los países de la región con una distribución de ingresos más equitativa, con un Coeficiente de Gini de 0,39. También es el cuarto país de Iberoamérica (después de Cuba, Costa Rica y Chile) con la esperanza de vida más alta. En el año 2018 es el tercer país sudamericano (luego de Panamá y de Chile) con el PIB per cápita más alto.

El mayor logro del 'Frente Amplio' fue consolidar y expandir el Estado de Bienestar, con un crecimiento económico más acelerado y promoviendo un reparto más equitativo de los ingresos. La economía uruguaya creció 67% a precios constantes entre 2005 y 2018, según cifras de la Cepal. Fue la sexta que más avanzó en el período.

En 2005 tenía el cuarto PIB per cápita de Iberoamérica, 9.069 dólares. En 2018 subió a 14.535 y se ubicó segundo detrás de Chile, superando a Brasil y México, que antes estaban por encima.

Gracias al crecimiento económico y a una serie de políticas sociales dirigidas a los sectores de menores recursos, la pobreza cayó de forma sostenida. En 2007 era 19'3%, la proporción más baja de la región, y en 2017 se ubicó en apenas 2'7%, el mínimo iberoamericano por mucho margen.

La desigualdad también bajó mucho. El coeficiente de Gini pasó de 0'468 en 2007 a 0'390 en 2017, también el mínimo en América del Sur. La diferencia de ingresos entre el 10% que más gana y el 10% más pobre pasó de 21 a 12 veces. En Brasil, por dar un ejemplo extremo, los ricos ganan 43 veces más que los de menores ingresos.


En 2008 se impulsó la reforma de salud, que buscó bajar los costos y mejorar la calidad de atención. También se ejecutó un plan antitabaco que fue reconocido internacionalmente.

INSEGURIDAD Y LIBERTINAJE


En octubre de 2012, durante el gobierno de Mujica, se legalizó la venta de marihuana para consumo recreativo. Además de permitir el cultivo particular de cannabis, el Estado empezó a producir la planta y a venderla en farmacias. Si el objetivo de la legalización era combatir la delincuencia asociada a la venta de drogas, el resultado estuvo lejos de ser el esperado. Sin dudas, el mayor fracaso de las gestiones del 'Frente Amplio' hay que buscarlo en la política de seguridad. Los asesinatos alcanzaron un récord en 2018, cuando se registraron 414, un 45"8% más que en 2017. La tasa de homicidios, que era de 5'6 cada 100.000 habitantes en 2005, se duplicó y terminó en 11'2. 


El tema que más preocupa a los uruguayos desde 2009, de acuerdo con los registros de opinión pública, es la inseguridad. Esto fue fundamental en la campaña. En la primera vuelta, sin apoyo de ningún candidato presidencial, la reforma ‘Vivir sin miedo’ (que proponía que los militares resguarden las calles) obtuvo un 47% de apoyo, que es muchísimo. Ese respaldo correlaciona fuertemente, entre un 75% y un 85%, con el voto por los partidos opositores.
Las denuncias por robos violentos crecieron un 53'8% en 2018, y los hurtos, 25'8%. Vázquez había prometido en 2014 una baja de 30% en el delito, así que la frustración es justificada.
En cuanto el escenario económico fue menos próspero, las cámaras empresariales y los sectores del agro incrementaron su activismo en contra del gobierno. Las primeras medidas del 'Frente Amplio', negociación colectiva y formalidad de amplios sectores de asalariados (trabajadoras domésticas, trabajadores rurales...), fueron repudiadas por la patronal.

GEOPOLÍTICA 

En el plano internacional, el nuevo gobierno parece más alineado con Bolsonaro, Sebastián Piñera, Mario Abdo y Jeanine Áñez. Pero el principal socio de Uruguay es Argentina y allí tendrá que lidiar con Alberto Ferández, que en plena campaña apoyó públicamente al 'Frente Amplio'.

Lacalle Pou se alineará con la política internacional de EEUU en América del Sur. El apoyo a Maduro, se acaba, tal y como anunció el nuevo presidente: "Nos sentíamos muy avergonzados con la posición de nuestro país sobre Venezuela”.