El federalismo alemán en todo su esplendor: Los estados federales no se ponen de acuerdo ni para las vacaciones escolares


El federalismo alemán que nos quieren vender tiene a los estados federados en pie de guerra a cuenta del reparto de las vacaciones escolares.

En Alemania, el calendario de los colegios varía según los Estados. Las seis semanas de vacaciones de verano se reparten y van rotando cada año por los 16 länder.
Todos los Estados entran en la rotación menos Baviera y Baden-Wurttemberg, ambos en el sur del país, donde se celebra Pentecostés en junio y eso hace que se retrase el resto de las vacaciones hasta mediados de verano para que no se junten unas con otras. Hay además una razón histórica en estas zonas tradicionalmente agrícolas, en las que los estudiantes empezaban las clases una vez que se había recogido la cosecha.

El resultado es que disfrutan de un calendario escolar envidiado por otros Estados que ahora piden abolir los "privilegios del sur". Este año, por ejemplo, los alumnos en Berlín volvieron al colegio el 4 de agosto, mientras que en Baviera acababan de empezar las vacaciones a finales de julio.
Eso ha sido así durante seis décadas, pero ahora, cuatro Estados del norte —Hamburgo, Baja Sajonia, Berlín y Renania del Norte-Westfalia— han propuesto cambiar el sistema. Sobre todo, porque la idea es unificar los exámenes de algunas materias de la selectividad, lo que resulta difícil con disparidades tan grandes en el calendario escolar, que darían ventaja a los estudiantes de unos Estados sobre los de otros. Quieren estrechar la franja vacacional y reducir del 1 de julio al 10 de septiembre el margen para repartir las vacaciones, para evitar grandes cambios en el curso lectivo de un año a otro. Quieren de paso, acabar con los privilegios del sur y que todos participen del mismo sistema. Pero los bávaros han dicho que ni hablar.

Markus Söder, el primer ministro bávaro, ha excluido cualquier cambio en el sistema de reparto de las vacaciones como exigen otros Estados. Ties Rabe, ministro regional de Educación de Hamburgo, respondió furioso al desplante bávaro: “Se va a volver en su contra. A partir de ahora, cada Estado decidirá las vacaciones de verano por su cuenta, como Baviera. Que disfruten en las largas autopistas bávaras”, dijo al periódico Süddeutsche Zeitung en alusión a los previsibles atascos. El alcalde de Berlín, Michael Müller, enmarcó el debate en un conflicto más amplio. “Se trata de dar y recibir”, recordó.

Las negociaciones se retomarán el año que viene con el objetivo de adoptar una decisión que el sector turístico espera con cierta impaciencia. Las líneas aéreas y los operadores necesitan mucha antelación para planear las vacaciones. Y eso, a pesar de que la disputa versa sobre el calendario entre 2025 y 2030. Hasta 2024, el calendario escolar alemán ya está pactado y publicado.