El precursor de la emancipación nacional irlandesa


Un 12 de mayo de 1916 fue fusilado James Connolly en la prisión de Kilmainham, tras ser juzgado por un tribunal de guerra. Antes se había confesado con un monje que le dio la extrema unción. Sus restos no fueron entregados a la familia y lo única que ésta recibió fue su camisa ensangrentada.

Connolly era uno de los organizadores de la Insurrección de Pascua de Dublín que, en 1916, proclamó la República de Irlanda. Malherido en los enfrentamientos contra los británicos, fue hecho prisionero por las tropas de ocupación.

Nació en 1868 y con 14 años James huyó de casa e ingresó en el ejército británico, y para conseguirlo falsificó su verdadera edad y su identidad. Se le destinó a Irlanda donde sirvió 8 años.

En 1888 abandona el ejército y vuelve a Escocia. Poco tiempo después ingresa en las filas de la Liga Socialista. Aquello es el principio de una activa trayectoria política a través de diferentes organizaciones.

Como tantos irlandeses de su época, migró a Estados Unidos para vivir durante varios años. Allá desarrollará su actividad política dentro de las filas del sindicato 'Industrials Workers of the World'.

De vuelta a Irlanda, en 1913, será uno de los impulsores del ICA – Irish Citizen Army– un grupo armado que luchaba por la independencia irlandesa contra los británicos.

Connolly consiguió fusionar las ideas nacionales y sociales de su tiempo. Defendió que la independencia de Irlanda sólo podía llevarse a cabo a manos de la clase trabajadora.