NEOCOLONIALISMO CHINO EN AGUAS HISPANAS


El Ministerio de Defensa de Ecuador asegura que 149 embarcaciones que son parte de una numerosa flota pesquera, en su mayoría china, y que permanece en las cercanías de las Islas Galápagos han apagado su sistema de rastreo satelital para evitar el seguimiento de sus actividades de pesca en altamar.

Hay unos 325 buques pesqueros en aguas internacionales en el límite de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Galápagos, una de las más ricas y diversas del planeta.

Apagar el equipo satelital viola los acuerdos de las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesqueras (OROP) para la regulación de la actividad.

La flota pesquera está presente desde el 2017 en los meses de verano en las afueras de la zona protegida de Galápagos, atraídos por especies marinas como el calamar gigante o el tiburón martillo, este último en peligro de extinción.

El funcionamiento de la flota china es promovido por la potencia asiática mediante acciones como el subsidio al combustible para las compañías del rubro pesquero o, directamente, la participación accionaria del Estado en algunas de las empresas propietarias de los buques.

A excepción del capitán y sus oficiales, todos chinos, el grueso de los tripulantes de estas embarcaciones son ciudadanos de Indonesia, Filipinas o África sometidos a tratos pésimos. Estos barcos ajustan sus movimientos a partir de la disponibilidad del calamar. Entre junio y septiembre, y en tanto la especie prolifera en aguas del Pacífico a lo largo de Hispanoamérica, la armada concentra la extracción en una franja que va desde el norte de Chile hasta las ya mencionadas Galápagos. A medida que agotan el recurso económicamente rentable, los capitanes mueven las naves hacia áreas de mayor abundancia.

En noviembre la flota comienza a trasladarse hacia el Atlántico Sur y ya para diciembre el grupo consolida la extracción junto al límite marítimo de Argentina.

Milko Schvartzman, colaborador del Círculo de Políticas Ambientales y asesor en la ONU entre 2011 y 2015, en diálogo con 'iProfesional' expuso que sólo en la porción del Atlántico lindera con las aguas bajo control de Argentina los barcos chinos enfocados en extraer calamar capturan 300.000 toneladas anuales (una recaudación de 700 millones de dólares). Esos calamares pescados de forma ilegal en Argentina muchas veces se comercializan como 'Made in China'.


Tras una serie de gestiones diplomáticas realizadas por el gobierno ecuatoriano, a inicios de mes el gobierno chino anunció que sus barcos pesqueros que se encuentran en las aguas contiguas a la zona económica exclusiva del archipiélago ecuatoriano de Galápagos entrarán en una moratoria y dejarán de pescar entre septiembre y noviembre.

El período de la moratoria coincide con los meses en que la flota suele abandonar las aguas contiguas a Galápagos porque las condiciones climáticas dejan de ser favorables para la pesca. La normativa ecuatoriana vigente establece sólo sanciones y no contempla a la actividad como delito penal.

En 2017 Ecuador capturó dentro de la reserva marina de Galápagos un barco de bandera china con 300 toneladas de fauna marina, incluidas especies de tiburón en peligro de extinción.