5 suicidios más famosos de la historia

Perder a un ser querido por suicidio es probablemente una de las experiencias más devastadoras que desde el punto de vista emocional podemos imaginar. Cuando es alguien famoso el que comete este acto, el mundo entero queda atónito.

Al igual que cualquier otro ser humano, los personajes públicos también experimentan ansiedades y desilusiones, la mayoría de las veces, lejos del ojo público.

El primer suicidio de la historia tuvo lugar en el siglo VI a.C. Se trata de Periandro, uno de los Siete Sabios griegos (conocidos también como los siete sensatos: Periandro de Corinto, Bías de Priene, Cleóbulo de Lindos, Pitaco de Mitilene, Quilon de Esparta, Solon de Atenas y Tales de Mileto). Los datos indican que posiblemente murió en el 585 a.C. y su suicidio fue de lo más particular.

En la Antigua Grecia, el suicidio se consideraba como un error en sí mismo, pero podía haber una justificación para ello. Aunque se consideraba que el filósofo Platón se oponía al suicidio, hizo tres excepciones importantes: cuando fuese "ordenado legalmente por el Estado" (como en el caso de Sócrates); para enfermedades dolorosas e incurables; y cuando uno "se ve obligado a ello por la ocurrencia de alguna desgracia insoportable".

Otros dos filósofos griegos, Demócrito y Speusipo, se suicidaron por problemas de salud cuando eran muy ancianos. Así, para los epicúreos, cuando la vida se volvía insoportable, el suicidio estaba justificado. Para los estoicos, el suicidio también era permisible, especialmente si uno tenía una enfermedad incurable.

1.El primer suicidio de la Historia

El primer suicida al que la Historia dedica unas líneas es Periandro (siglo VI a.C.), uno de los...


Siete Sabios griegos. Diógenes Laercio contó cómo el tirano corintio quería evitar que sus enemigos descuartizaran su cuerpo cuando se quitara la vida, por lo que elaboró un plan digno de Norman Bates. El monarca eligió un lugar apartado en el bosque y encargó a dos jóvenes militares que le asesinaran y enterraran allí mismo. Pero las órdenes del maquiavélico Periandro no acababan ahí: había encargado a otros dos hombres que siguieran a sus asesinos por encargo, les mataran y sepultaran un poco más lejos. A su vez, otros dos hombres debían acabar con los anteriores y enterrarlos algunos metros después, así hasta un número desconocido de muertos. En realidad, el plan para que el cadáver del sabio no fuera descubierto era brillante, pero en lugar de un suicidio tenía visos de masacre colectiva.

2.VINCENT VAN GOGH
Durante la noche del 27 de julio de 1890, a la edad de 37 años, caminó a un campo con un revólver donde se disparó en el pecho. A pesar de su herida se arrastró de vuelta a la posada Ravoux; murió el 29 de julio de 1890, dos días después, en brazos de su hermano Theo, "Yo arriesgué mi vida por mi trabajo, y mi razón siempre fue menoscabada": éstas son las palabras de Vincent en su última carta encontrada en su bolsillo el 29 de julio de 1890.

3.UN SUICIDIO CONJUNTO
Hitler y su mujer, Eva Braun, se suicidaron juntos. Entraron a una habitación, cerraron la puerta y Hitler se disparaba un tiro a la cabeza mientras Eva ingería veneno.


4.Ernest Hemingway

Una mañana de julio, a primera hora de la mañana, el escritor estadounidense Ernest Hemingway se metió el cañón de su escopeta en la boca y apretó el gatillo. Ahí terminó todo. El escritor que amaba el boxeo, las corridas de toros, la caza, la vela y beber en exceso, se quitó la vida sin que nadie entendiera por qué. ¿Estaba predispuesto al suicidio teniendo en cuenta que su padre, sus hermanos y posteriormente su nieta se suicidaron? Las pesquisas del FBI no arrojaron luz al asunto. Se suicidó el 2 de julio de 1961 y los psiquiatras que estudiaron el caso creen que debajo de esa fachada de hipermasculinidad y personalidad arrolladora se escondían trastornos mentales, traumas infantiles, miedos e inclinaciones al suicidio.

5.El suicidio con más sentido del humor
Eugene Izzi (1953-1996) Escritor de novelas policiacas, plantea su suicidio como un enigma para la policía, que casi parece sacado de uno de sus libros: En la madrugada del 7 de diciembre de 1996 se cuelga de la ventana de un piso catorce de un edificio céntrico de Chicago. A la mañana siguiente, la policía acude y confundida, encuentra que el cadaver de Izzi lleva puesto un chaleco antibalas. En los bolsillos de la chaqueta del ahorcado encuentran puños americanos, un spray anti-violadores y varios disquettes con parte de su obra. Cuando entraron en su casa, descubrieron varias pistolas cargadas, así como otras pistas falsas.