Los falangistas y Fidel Castro

Imagen sacada en el barco en el que fueron a Cuba

Allá por los finales de los años 70 de la centuria pasada, un grupo de militantes falangistas de “Falange Auténtica” fue invitado al Congreso Mundial de la Juventud que se celebraba en La Habana (Cuba).

Realmente aquello era una especie de “Congreso Internacional de las Juventudes Comunistas mundiales” pero allí tenía que estar los falangistas de la Falange.
Fidel Castro al ver unos muchachos con “camisa azul” y “bandera roja y negra” con el yugo y las flechas, recordó.
Fidel recordó cuando cantaba el “Cara al Sol” con su maestro jesuita.
Fidel recordó cuando leía a José Antonio Primo de Rivera en unas “obras completas” que le habían regalado.

Fidel recordó cuando diseñó el distintivo de su Movimiento Revolucionario “26 de Julio”, un brazalete con los colores rojos y negros.
Fidel recordó cuando en sus orígenes capitaneaba un Movimiento Nacional, social, revolucionario y antiimperialista para devolver la soberanía nacional y la dignidad a Cuba.
Fidel recordó cuando lucho en Sierra Maestra para liberar a Cuba de ser un “casino – burdel” de los Yankees y luego la convirtió en un “satélite” de la URSS.
Fidel recordó las teorías de “José Antonio” sobre la nacionalización de los grandes servicios y expropiación de la tierra a los latifundistas que no las producían.
Fidel recordó que entonces los “usakos” bloquearon cualquier posibilidad de salvación nacional para Cuba.
Fidel recordó y seguramente se arrepintió de haberse echado en los brazos de la “Unión Soviética”.
Fidel recordó que pudo haber sido el gran líder de la revolución anticapitalista en toda América.
Fidel seguramente se estremeció al ver aquellos muchachos con “camisas azules” que le recordaban lo que pudo haber sido y no fue su “revolución”.